GENERALIDADES:
ASIGNATURA:
Evaluación de
los Aprendizajes (EAP139)
DOCENTE COORDINADOR:
AUTORES:
Borja Ramírez, Ricardo Alexander BR18002
Hernández Orantes, Fátima
Del Carmen HO18007
¿QUÉ ES LA EVALUACIÓN CUANTITATIVA?
La evaluación
cuantitativa se refleja en resultados numéricos que nos permiten comparar el
resultado obtenido para poder evaluar algunos parámetros como el nivel de
conocimientos, razonamiento lógico.
Este tipo de
evaluación requiere en primera instancia de un instrumento para poder recoger
esa información, para posteriormente evaluar los resultados, comparar con el
estándar deseado y emitir un juicio individual y grupal. Entre los
principales instrumentos de recogida de información para la evaluación cuantitativa
podríamos citar:
- Pruebas o test
- Prácticas
- Exposiciones
- Encuesta
Este tipo de evaluación debe ser
realizada por el docente mediante el uso de técnicas e instrumentos que
permitan comprobar y valorar el logro de los objetivos desarrollados en cada
área o asignatura del plan de estudio.
Tiene por finalidad:
- Determinar el logro de los
objetivos programáticos.
- Asignar calificaciones.
- Tomar decisiones de carácter
administrativo o en cuanto a promoción, revisión y certificación.
- Determinarla efectividad del
proceso de aprendizaje.
- Informar a los padres o
representantes acerca de la actuación del alumno.
EXPOSICIÓN: BASE TEÓRICA
La exposición es probablemente el
método de enseñanza más utilizado en las universidades, pero también el más citado durante los últimos años cuando se busca referir prácticas educativas obsoletas o ineficaces.
Antiguamente,
los profesores y los autores de textos utilizaban la exposición como recurso
para la gente que no tenía acceso a sus escritos. Ahora que abundan las
posibilidades de acceso a la información, este recurso ha variado las
características de su propósito original.
En la
actualidad, con el fin de preparar a los alumnos para asumir los retos y roles
en un mundo cambiante, los profesores universitarios enfrentan cada vez con más
frecuencia la “presión” de reducir el uso de la exposición como método de
instrucción, y generar en cambio un ambiente de trabajo más interactivo en el
cual el alumno participe paralelamente en actividades colaborativas con sus
compañeros. Comúnmente la técnica de la exposición se asocia con la
excesiva presentación verbal (el “rollo”) que el profesor maneja durante la
sesión de clase. En un sentido positivo, podríamos interpretar que el “rollo”
corresponde al “desarrollo” de un tema, debidamente justificado en relación con
los contenidos del curso. En sentido negativo, el “rollo” significa ideas poco
claras y repetitivas cuyo único objetivo es ocupar el tiempo destinado a la
sesión de clase.
La
exposición consiste en la presentación de un tema, lógicamente estructurado, en
donde el recurso principal es el lenguaje oral, aunque también puede serlo un
texto escrito. La exposición provee de estructura y organización a material
desordenado pero también permite extraer los puntos importantes de una amplia
gama de información.
El
método expositivo que se vale del lenguaje oral es uno de los más antiguos. Si
bien pudiera pensarse que con la invención de la imprenta su uso disminuiría,
no fue así pues incluso en nuestra época se ha mantenido como una práctica
común en los diferentes niveles del sistema educativo, incluyendo la
universidad.
En los
últimos años se ha venido haciendo mucho énfasis en la necesidad de alternar el
uso de la exposición con otras técnicas didácticas, incluso en una misma sesión
de clase. Es decir, se alude a la necesidad del manejo de “exposiciones
espaciadas” (Collins, 1997), donde la exposición se da en segmentos. Se hacen pausas en puntos lógicos de la exposición, donde el profesor se dirige a los alumnos (haciendo alguna pregunta o
solicitando que lleven a cabo alguna actividad), para mantenerlos involucrados con el tema. De esta manera, la exposición puede resultar más dinámica. Esto permite, además, que los
alumnos tengan tiempo para procesar y comprender el contenido manejado durante
la exposición. Los profesores, por su parte, tienen oportunidad de darse cuenta
si hay algo que no esté quedando claro.
Exposición de un tema
La exposición de un tema requiere el cuidado de los
siguientes aspectos: las fases a partir de las cuales se estructura la
información presentada, el manejo que se hace de la forma de comunicarlo y la
selección y manejo de apoyos visuales.
Fases a partir de las cuales se estructura la información
presentada: la exposición de un tema debe siempre incorporar las
siguientes fases: introducción, desarrollo del tema y cierre. Se presenta un
modelo general que refleja los propósitos de cada una de estas fases, así como
el porcentaje de tiempo que se recomienda dedicar a cada una de ellas.
Roles
y responsabilidades en la exposición
Para
que la exposición cumpla con sus propósitos didácticos, es importante que tanto
el profesor como los alumnos tengan en cuenta las siguientes consideraciones:
Profesor:
- Establecer con claridad los objetivos a cubrir al momento de la exposición.
- Planificar la secuencia de los tópicos a revisar.
- Manejar adecuadamente la habilidad de comunicación oral (tanto verbal como no verbal).
- Promover en los alumnos una acción reflexiva, planteando cuestiones y situaciones problemáticas que les exija razonamientos relativos al tema en exposición.
- Manejar preguntas directas a los alumnos dando tiempos adecuados de espera o promover breves discusiones en grupo.
- Usar apoyos visuales que refuercen, mediante diferentes canales sensoriales, el tema de exposición.
- Invitar a los alumnos a realizar periódicamente síntesis que permitan verificar la comprensión del tema revisado.
- Invitar a los alumnos a que aporten experiencias y vivencias personales que enriquezcan y refuercen de modo ilustrativo la temática expuesta.
Alumno:
- Participar en la elaboración de síntesis acerca del tema revisado.
- Aportar sus respuestas pertinentes a las preguntas elaboradas por el profesor o por otros compañeros.
- Plantear dudas y expresar puntos de vista en relación con la temática abordada.
- Contemplar los aspectos planteados en las actividades del profesor, en aquellos casos en los que sea él (ella) quien realice la exposición de un tema.
Ejemplos
del uso de la exposición como técnica didáctica.
¿Cómo incorporar la exposición en
situaciones de aprendizaje colaborativo?
La exposición puede ser utilizada
en grupos de aprendizaje colaborativo (AC). Es útil para presentar información
que no está fácilmente disponible, ahorrando tiempo a los estudiantes en
localizar dicha información, o para despertar en ellos el interés por un tema.
Permite además advertir quiénes tienen un estilo auditivo de aprendizaje.
Sin embargo, en un esquema de AC
las exposiciones son versiones modificadas de las exposiciones tradicionales.
Aquí se intercalan actividades cortas, que sean dinámicas y que propicien la
colaboración.
David y Roger Johnson (1999),
sugieren utilizar el siguiente procedimiento al planear una exposición para
mantener a los estudiantes interesados intelectualmente:
1. Agrupar a los estudiantes en parejas. Concederles un espacio de cuatro a cinco minutos para realizar una
actividad colaborativa en la que se desarrolle el conocimiento del tema
presentado. El propósito de esta actividad es propiciar el inicio de una discusión.
2. Exponer los primeros 10 ó 15 minutos.
3. Dar tres o cuatro minutos para que discutan acerca del material
presentado. La actividad de discusión debe dar una respuesta a la pregunta
propuesta por el profesor, ofrecer una reacción a la teoría, conceptos o
información presentada y relacionar el material nuevo con aprendizajes previos. Las parejas
deben responder de la siguiente manera:
a) Cada estudiante formula su respuesta.
b) Comparte sus respuestas con su compañero.
c) Todos escuchan detenidamente la respuesta de su compañero.
d) Forman una nueva respuesta, mejor que las respuestas iniciales.
4. Exponer los siguientes 10-15 minutos.
5. Repetir esta secuencia exposición-discusión hasta que el tema haya sido
concluido.
6. Presentar una actividad final de discusión que resuma lo que han aprendido del tema. Los
estudiantes deberán tener de cuatro a cinco minutos para resumir y discutir el material.
¿Cómo
se califica una exposición?
Las rúbricas de evaluación de la exposición son
una de las herramientas más comunes a la hora de examinar a cualquier ponente;
nos podemos encontrar con mil ejemplos al respecto. Estas se presentan en forma
de plantilla. Las cuales se pueden dividir en bloques temáticos,
agrupando así todas las capacidades que se valorar en un ejercicio como
este; esta evaluación se puede estructurar por ejemplo en estos apartados:
- El contenido
- Comunicación
- El material de apoyo
- Creatividad
- Tiempo
Todos estos apartados en los que se configura una rúbrica de
evaluación dejan entre ver como tenemos que prepararnos la
oposición; si lo tenemos en cuenta podemos obtener muchas ventajas sobre el
resto de opositores. Ya que sabremos donde tenemos que esforzarnos más para
resaltar nuestros puntos fuertes o todo lo contrario en que partes trabajar
para que no se noten nuestras limitaciones; ponerse en la piel del
examinador nos ahorra mucho tiempo y esfuerzo. Se presenta un ejemplo
de rúbrica escrita, así también un vídeo que muestra su elaboración y su uso de
una manera concreta:
Dificultades y
Barreras en el uso de la exposición
Utilizar el método expositivo no sólo requiere mucha preparación del
asunto a tratar, sino además cierta capacidad personal para expresarse y captar
la atención de los alumnos. El profesor debe estar informado del tipo de
personas a quien se va a dirigir, pues de ello dependerá en gran medida
la forma en que habrá de expresarse. Con frecuencia no será suficiente conocer
anticipadamente las características del auditorio, pues durante el desarrollo
de la sesión, el expositor (el profesor o en su caso el alumno) podrá ser
exigido a ser más explícito o más implícito. En estos casos el valor de la
exposición no radica en el simple lucimiento de las habilidades personales,
sino en el desarrollo de los aprendizajes de quien escucha.
Ya se ha mencionado que la exposicion es un recurso que, segun las circunstancias, sigue teniendo vigencia en cualquier nivel de enseñanza, principalmente en el universitario. Sin embargo, para hacerse más eficiente, la exposición requiere el uso de otros recursos didácticos, de buenos conocimientos sobre el asunto tratado y de una capacidad de síntesis.
Ya se ha mencionado que la exposicion es un recurso que, segun las circunstancias, sigue teniendo vigencia en cualquier nivel de enseñanza, principalmente en el universitario. Sin embargo, para hacerse más eficiente, la exposición requiere el uso de otros recursos didácticos, de buenos conocimientos sobre el asunto tratado y de una capacidad de síntesis.
Entre los inconvenientes que el expositor debe considerar para el uso de
esta técnica, se encuentran los siguientes:
a) El profesor es el
único actor, debe esforzarse para controlar todos los elementos
c) La motivación es más
difícil cuando se limita al mensaje y acciones de una sola persona.
La exposición se puede organizar
según distintos esquemas textuales y temáticos. Si se atiende a su forma, puede
ser narrativa, descriptiva o argumentativa; si el punto de vista se centra en
el contenido, será científica, didáctica o periodística.
VIDEO DE ALUMNOS EXPONIENDO
Referencias Bibliográficas
- Nérici. I. (1980). Metodología de la enseñanza. México, Kapelusz.
- CEA (1996). Manual de microenseñanza. Monterrey, ITESM.
- Coll, C.; Pozo, J.; S., Bernabé; Valls, E. (1992). Los contenidos en la Reforma, enseñanza y aprendizaje de conceptos, procedimientos y actitudes. Madrid, Santillana.
- Castro, I. (2017). La Exposición como Estrategia de Aprendizaje y Evaluación en el aula. Ecuador: Razón y palabra.





